Abelardo de la Espriella cierra tres procesos de la Paz Total de Gustavo Petro
El Gobierno argumentó que las estructuras armadas no demostraron una voluntad real de abandonar la violencia
31 de agosto de 2026Contenido
Síganos y léanos en Google Discover
El Gobierno de Abelardo de la Espriella oficializó el cierre de tres procesos de diálogo que habían sido instalados durante la administración de Gustavo Petro como parte de la política de Paz Total. Esta decisión quedó formalizada mediante nueve resoluciones firmadas el pasado 28 de agosto, y supone un giro frente a la estrategia de negociación que impulsó el expresidente.
Los procesos terminados corresponden a las conversaciones con el Estado Mayor de los Bloques y Frente, Embf, estructura relacionada con alias Calarcá, la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, Cneb, vinculada con los llamados Comandos de la Frontera, y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, Acsn, conocidas como Los Pachenca.
Según estas resoluciones, el Gobierno consideró que los acontecimientos registrados durante las negociaciones impidieron comprobar una voluntad real de paz o de sometimiento a la justicia por parte de estas organizaciones. En el caso de las disidencias relacionadas con Calarcá, la resolución señala que los incumplimientos de los acuerdos hicieron inviable mantener la mesa de diálogo.
Esta medida también tiene efectos sobre los representantes de los grupos armados que participaban en estos espacios. El presidente, además, revocó los reconocimientos que les permitían actuar como voceros en las conversaciones y dejó sin efecto las designaciones de los funcionarios que integraban los equipos negociadores del Gobierno. En el caso de las
Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, el Gobierno ordenó solicitar la reactivación de las órdenes de captura contra integrantes de la organización.
La decisión fue anunciada por De la Espriella como el cierre de tres procesos que calificó como de “falsa paz” y “falso diálogo”. El mandatario sostuvo que su Gobierno no permitirá que las negociaciones sean utilizadas como mecanismo para obtener impunidad o como refugio para que estas organizaciones continúen con sus actividades criminales.
Con el cierre de estas tres mesas, la administración de De la Espriella marca una ruptura con uno de los principales componentes de la política de Paz Total de Petro. El nuevo Gobierno ha planteado que cualquier eventual proceso con grupos armados deberá estar acompañado de resultados verificables, y un cumplimiento transparente de la ley.