Judicial

Condenan a Santiago Uribe junto a proceso de extinción de dominio de finca

Colprensa

Se determinó que el inmueble funcionó como base de operaciones y centro de entrenamiento de un grupo armado

11 de junio de 2026

Isabella Rodríguez Ángel

Canal de noticias de Asuntos Legales

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La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia confirmó en última instancia la condena de 28 años de prisión contra Santiago Uribe Vélez por los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir, vinculados a la conformación del grupo armado ilegal conocido como "Los 12 Apóstoles".

La decisión judicial ratifica el fallo emitido previamente por el Tribunal Superior de Antioquia, que responsabiliza al procesado de dirigir y financiar dicha estructura delictiva desde la hacienda La Carolina, situada en el municipio de Yarumal.

Al dejar en firme la sentencia, la corporación judicial validó la compulsa de copias ordenada a la Unidad de Extinción de Dominio de la Fiscalía General de la Nación. Esta disposición ordena iniciar el trámite formal para extinguir el dominio sobre la mencionada propiedad rural. De acuerdo con los elementos probatorios validados en el proceso, el inmueble se utilizó para el entrenamiento de los miembros de la organización y como centro de reuniones para coordinar homicidios selectivos en el norte de Antioquia.

El expediente incluye testimonios de antiguos integrantes de la fuerza pública, como Juan Carlos Meneses Quintero, y de exmiembros de grupos paramilitares, quienes declararon sobre la existencia de infraestructura de entrenamiento militar dentro del predio. Aunque el juez de primera instancia había absuelto inicialmente al acusado tras considerar que existían contradicciones en las declaraciones de los testigos sobre el lugar exacto de las reuniones, el Tribunal Superior determinó que tales discrepancias no desvirtuaban los señalamientos principales.

La revisión del historial administrativo del inmueble, obtenida mediante la matrícula inmobiliaria de la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Yarumal, señala que la familia Uribe Vélez ingresó a la propiedad del bien en 1986 a través de una compraventa parcial. Posteriormente, en 2001, se realizó otra transacción a favor de la Sociedad Agropecuaria El Ubérrimo y, en 2002, Santiago Uribe Vélez adquirió derechos sobre la finca por liquidación de la sociedad comercial La Carolina, antes de que la totalidad del terreno fuera transferida a la familia Mejía Correa en ese mismo año.

El inicio del proceso de extinción de dominio sobre la hacienda no afecta de forma inmediata a los actuales poseedores del bien. El ordenamiento legal contempla que los actuales propietarios, quienes no forman parte del núcleo familiar del condenado, tienen la facultad jurídica de comparecer ante las autoridades competentes para presentar sus respectivos alegatos y ejercer su defensa en calidad de terceros de buena fe exenta de culpa.