El ‘cartel de la energía’, SIC pone la lupa sobre Enel, Celsia y AES por precios de energía
Los documentos conocidos muestran una investigación que pone bajo la lupa la forma como estas generadoras presentaron sus ofertas en la Bolsa de Energía entre 2022 y 2025
17 de agosto de 2026Contenido
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La historia comenzó con una pregunta sencilla, ¿por qué la energía podía ofrecerse a precios altos cuando había agua de sobra en los embalses? Cuatro años después de que el Ministerio de Minas y Energía alertara sobre fuertes aumentos en el precio de la electricidad negociada en bolsa, la Superintendencia de Industria y Comercio, SIC, abrió investigaciones y formuló cargos contra Enel Colombia, Celsia y AES Colombia.
Los documentos conocidos muestran una investigación que pone bajo la lupa la forma como estas generadoras presentaron sus ofertas en la Bolsa de Energía entre 2022 y 2025. La SIC no habla en estas resoluciones de un acuerdo probado entre las tres compañías ni ha declarado que exista un “cartel” en sentido jurídico. Lo que sí investiga son presuntas prácticas que habrían podido limitar la libre competencia y alterar la formación del precio de la energía.
La alarma había llegado desde el propio Gobierno. El 11 de enero de 2022, el Ministerio de Minas y Energía remitió a la SIC una denuncia por “presuntos incrementos considerables” en el precio de la energía eléctrica negociada en bolsa. La autoridad comenzó a pedir información y, entre el 24 y el 26 de octubre de 2023, realizó visitas de inspección a empresas del sector.
El agua estaba arriba, pero las ofertas también
Ese es el corazón del caso. En una hidroeléctrica, cuando un embalse está muy lleno, el agua es abundante y su costo de oportunidad puede bajar de manera importante, incluso acercarse a cero. En palabras simples: si sobra agua para producir electricidad, lo normal sería esperar ofertas de generación más bajas.
Pero la SIC asegura haber encontrado episodios en los que ocurrió algo diferente. Las empresas habrían presentado ofertas por encima de los niveles de referencia incluso cuando los embalses estaban a 90% o más de su capacidad útil. Según la autoridad, no se trataría simplemente de uno o dos días extraños: encontró comportamientos repetidos que analiza por su frecuencia, duración y tamaño.
Para detectar estos casos, la Superintendencia construyó una metodología que identifica los llamados “Días Atípicos”. Un episodio entra en el radar cuando la oferta supera el nivel superior de referencia durante por lo menos dos días calendario consecutivos. Después, la SIC mide qué tan seguido ocurre, cuánto dura y qué tan grande es la diferencia de precio.
Enel: Betania, El Quimbo y Guavio bajo investigación
En el caso de Enel Colombia, la lupa cayó sobre tres de sus grandes recursos hidroeléctricos: Betania, El Quimbo y Guavio. La SIC sostiene de manera preliminar que las ofertas presentadas para estas plantas se alejaron de forma importante del costo de oportunidad del agua entre 2022 y 2025, pese a que los embalses tenían niveles iguales o superiores a 90% y, en algunos momentos, hasta hubo vertimientos de agua.
Este último dato resulta especialmente llamativo. Un vertimiento ocurre cuando hay agua disponible que debe salir del embalse sin ser utilizada para producir energía. Es decir, mientras parte del recurso hídrico podía estar literalmente siendo descargado, la SIC encontró ofertas que considera suficientemente altas como para investigarlas.
Solo en Betania, la metodología de la SIC encontró 380 días en los que el embalse estuvo a 90% o más de su capacidad. De ellos, 123 fueron clasificados como Días Atípicos dentro de episodios consecutivos, equivalentes a cerca de 32,4% de las jornadas de alta disponibilidad de agua analizadas.
La Superintendencia sostiene que el comportamiento investigado apareció en los tres sistemas de Enel y que las ofertas permanecieron por encima del nivel esperado sin que hubiera un deterioro similar de las condiciones del agua que explicara el aumento. La entidad considera, de manera preliminar, que esa conducta habría podido afectar la libre competencia.
Celsia: Calima y Salvajina entran al expediente
La investigación contra Celsia sigue una línea parecida. La SIC encontró mérito para investigar las ofertas realizadas para Calima 1 y Salvajina entre 2022 y 2025.
Según la resolución, Celsia habría ofertado reiteradamente por encima del nivel superior de referencia mientras los embalses registraban una disponibilidad de agua igual o superior a 90% de su capacidad útil. La autoridad asegura que los episodios, por su repetición, duración y magnitud, no parecerían hechos aislados, sino un comportamiento que se sostuvo en distintos momentos.
Celsia es, además, un jugador importante en generación hidroeléctrica. De acuerdo con la información recogida por la propia SIC, la energía hídrica representa alrededor de 68% de la matriz de generación de la compañía, mientras el grupo reporta 44 plantas de generación en Colombia y Centroamérica, con una capacidad instalada de 2.066 megavatios.
AES: Chivor, en la mira
El tercer frente corresponde a AES Colombia y su sistema Esmeralda-Chivor. Allí, la SIC encontró el mismo elemento que atraviesa toda la investigación: ofertas que presuntamente se alejaron de manera importante del valor esperado del agua cuando el embalse estaba a 90% o más de su capacidad útil.
La autoridad sostiene que esto ocurrió de forma reiterada entre 2022 y 2025 y que los episodios detectados, vistos por su frecuencia, persistencia y magnitud, podrían mostrar un patrón y no simples movimientos ocasionales del mercado.
De todos los recursos hidroeléctricos de AES evaluados con la metodología de la SIC, Esmeralda-Chivor fue el único clasificado en la categoría “Atípico” y por eso se convirtió en el centro de la investigación contra esa empresa.
¿Y cómo podría terminar afectando esto el precio?
Aquí está la parte que conecta un expediente técnico de cientos de páginas con el bolsillo de los usuarios. Las generadoras presentan ofertas de precio y disponibilidad. Esas ofertas sirven para organizar qué plantas entran primero a generar y también participan en la formación del precio de bolsa. En términos sencillos, el sistema busca utilizar primero los recursos más económicos disponibles.
Por eso, una hidroeléctrica con abundante agua que presenta una oferta artificialmente alta puede quedar desplazada por una fuente más costosa. Según la hipótesis de la SIC, eso habría podido reducir la participación de la generación hidráulica, permitir la entrada de tecnologías de mayor costo y presionar hacia arriba el precio de la energía en bolsa.
La propia regulación explica la importancia de esas ofertas: los precios y la disponibilidad declarados por los generadores entran al proceso que sirve de base para determinar el precio de bolsa de cada periodo. Por eso una oferta no afecta únicamente a la empresa que la presenta; puede tener consecuencias sobre el funcionamiento del mercado.
En el expediente de Enel, por ejemplo, la SIC afirma que encontró ofertas sostenidas por encima de los niveles esperados en Betania, El Quimbo y Guavio y que ese comportamiento habría podido afectar tanto la formación del precio como la asignación eficiente de las plantas encargadas de generar electricidad.
Visto en conjunto, el mapa de la investigación es amplio: tres grandes generadoras, seis sistemas embalse-planta y un periodo que va de 2022 a 2025. Enel aparece con Betania, El Quimbo y Guavio; Celsia, con Calima 1 y Salvajina; y AES, con Esmeralda-Chivor.
Además, no se trata de compañías marginales. La propia SIC señala que la capacidad instalada y la generación efectiva del sistema colombiano están concentradas en un grupo reducido de grandes jugadores, entre los que menciona a EPM, Enel, Isagen, Celsia, AES y Gensa.
Ahí está precisamente la importancia del caso. En un mercado donde pocas compañías concentran buena parte de la generación, las decisiones sobre cuánto cobrar por producir un kilovatio hora pueden tener efectos que van mucho más allá de las cuentas internas de una empresa.
Hay una diferencia fundamental: la SIC abrió investigaciones y formuló cargos; todavía no hay en estos documentos una decisión final que declare responsables a Enel, Celsia o AES.
Las resoluciones presentan una hipótesis de la autoridad basada en la evidencia recogida hasta esta etapa. Las compañías tendrán la oportunidad de controvertir las pruebas, presentar sus argumentos y explicar las razones económicas, técnicas u operativas detrás de sus ofertas.