El entramado de corrupción de las hermanas Guerrero en el Gobierno Petro
Una investigación realizada por Revista Semana revelaría una presunta estructura de corrupción orquestada por Juliana y Verónica Guerrero en la que prometían contratos con el Estado
25 de julio de 2026Contenido
El nombre de Juliana Guerrero es uno de los más conocidos del gobierno Petro, un título falso y un desmedido poder dentro de importantes carteras, la han puesto en el centro de varias conversaciones sobre su influencia dentro del saliente Gobierno.
A las denuncias, judiciales y públicas, que Guerrero ha acumulado en su corta vida política, se le suma una nueva: liderar una estructura para la adjudicación (mediante coimas y exigir quedarse con un porcentaje de las millonarias licitaciones) de contratos en Ministerios Públicos como Hacienda, Vivienda, Interior e Igualdad.
Esto, según las más recientes revelaciones hechas por la Revista Semana, que fue contactada por empresarios del país a quienes Juliana Guerrero, junto a su hermana Verónica Guerrero, habrían prometido la adjudicación de contratos para el mejoramiento de viviendas en pueblos, la instalación de cámaras de seguridad y la construcción de un acueducto en el Cesar.
Según las fuentes que entregaron la información a Semana, una reunión inicial con las hermanas costaba $1 millón, la asignación de los contratos se gestionaba a cambio de $200 millones y una vez se adjudicaran los proyectos, debían dar un pago de 10% del valor total.
Los hechos comenzaron en el segundo semestre de 2024 y se extendieron hasta mediados de 2025, cuando los empresarios exigieron el retorno del dinero entregado, hasta $600 millones, tras no concretarse ninguna adjudicación, pero nunca les fue devuelto.
Juliana era la encargada de hacer las gestiones ante las entidades del Gobierno, mientras que su hermana Verónica era el contacto directo con los empresarios, además, un amigo de la familia, David Trespalaciones, era quien recibía en su cuenta las consignaciones de dineros provenientes de los empresarios.
Acueducto en el Cesar
Uno de los proyectos que Juliana Guerrero estaría negociando sería un acueducto en el Cesar, una licitación que estaría en cabeza del entonces viceministro de Agua y Saneamiento Básico, Edward Libreros.
Como pruebas de las promesas, hay conversaciones en que los empresarios le compraron tiquetes a Verónica Guerrero para volar a Aguachica (Cesar) desde Bogotá el 5 de diciembre de 2024 y regresar el mismo día, para conversar sobre la adjudicación del contrato.
Sobre el encuentro, Verónica le aseguró el 22 de diciembre por WhatsApp a los empresarios: “Mi hermana (Juliana) ya está en eso. Ya ella habló con él (Edward Libreros). Quedaron de verse para que ella le comente el compromiso”, después de ello, el anticipo exigido de $200 millones empezó a entregarse poco a poco en la cuenta de Trespalacios y también de las Guerrero.
Pagos que quedaron hablados en chats de WhatsApp el 28 de diciembre de 2024 cuando uno de los empresarios le pregunta a Verónica: “¿Tú tienes Nequi?”. Ella respondió: “Mi hermana, ¿lo paso?”. Él contestó: “Igual es para abonarte. Si no hay problema, sí”. Luego, le habría compartido el número para después recibir un comprobante de una consignación con el mensaje: “Vero, te pasé 5 (millones de pesos). Eso demora unos 5 minuticos en caer para que tu hermana verifique”.
El mismo día, el empresario habría preguntado por el proyecto de mejoramiento de viviendas, a lo que Verónica aseguró que: “Eso es lo que voy a presionar para que salga antes del tiempo estipulado”. El empresario también preguntó por el contrato del acueducto en el Cesar, a lo que ella respondió: “Juliana habló con él (el viceministro de Agua) y dijo que sí nos sacaba el acueducto, pero que le deje la reunión para enero”.
A partir de ese momento, y hasta el 2 de enero de 2025, el empresario entregó $53 millones a las hermanas, $35 millones en efectivo, $13 millones consignados y otros $5 millones en efectivo. Las consignaciones a cuentas bancarias, obtenidas como prueba por Semana, relacionadas con las Guerrero y Trespalacios por diferentes montos, son prueba: $5 millones, $1,8 millones, $3,2 millones, $3,9 millones, $3 millones y $10 millones, entre otros.
La influencia de Guerrero en el Gobierno
En enero de 2025, cuando los empresarios empezaban a ser insistentes sobre las adjudicaciones, Verónica los mantenía al tanto sobre la gestión que adelantaba Juliana al interior del gobierno.
El 21 de enero, en un chat de WhatsApp, se lee un mensaje de Verónica a uno de ellos en el que decía: "Juliana tiene reunión hoy con el jefe de jefes”. Sobre ello, los denunciantes aseguraron a Semana que las hermana usaban de esa forma el nombre del presidente.
Además de las negociaciones para proyectos de Hacienda y Vivienda, las hermanas llegaron a poner sobre la mesa ofrecimientos en los programas del Fondo Colombia en Paz, sobre el cual Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre, habría alertado en una entrevista con Semana, Juliana Guerrero tenía el control.