Fuerzas Militares cerraron 2025 con fuertes impactos contra grupos armados ilegales
Las Fuerzas Militares concentraron sus esfuerzos en el debilitamiento del mando criminal y en el ataque directo a las economías ilícitas que sostienen estas organizaciones
01 de enero de 2026Contenido
Las Fuerzas Militares de Colombia cerraron 2025 con un balance operativo que evidenció golpes sostenidos contra los principales grupos armados ilegales y sus fuentes de financiación.
A lo largo del año, las operaciones conjuntas del Ejército Nacional, la Armada y la Fuerza Aeroespacial permitieron neutralizar cabecillas, desarticular estructuras criminales y afectar de manera significativa el narcotráfico y la minería ilegal en varias regiones del país.
El panorama de orden público estuvo marcado por la persistencia del accionar del ELN, el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc, lo que obligó a las autoridades militares a reforzar su presencia en zonas estratégicas.
En respuesta a esto, las Fuerzas Militares concentraron sus esfuerzos en el debilitamiento del mando criminal y en el ataque directo a las economías ilícitas que sostienen estas organizaciones.
Durante 2025 se registraron operaciones de alto impacto contra el Clan del Golfo. En el suroeste antioqueño, alias Pablo, cabecilla de zona de esta estructura, fue capturado tras enfrentamientos en el municipio de Andes, donde también fueron abatidos dos de sus hombres y se incautó armamento de largo y corto alcance.
En otra acción desarrollada en la vereda El Recreo, en Nariño (Antioquia), el Gaula Militar dio de baja a cinco integrantes del grupo, entre ellos alias Rigo o Farley, por quien existía una recompensa de hasta 500 millones de pesos. En este operativo se decomisaron fusiles, explosivos y armas que iban a ser empleadas contra la fuerza pública.
Las disidencias de las Farc también recibieron golpes relevantes. En Angostura, Antioquia, tropas de la Séptima División abatieron a alias Cinco, cabecilla armado del frente 36, y confiscaron material de guerra y vehículos utilizados para la movilidad criminal.
A esto se sumó una de las operaciones más significativas del año en Calamar, Guaviare, donde fueron neutralizados 19 integrantes de las subestructuras Armando Ríos y Martín Villa, bajo el mando de alias Iván Mordisco. En total, la acción dejó 25 neutralizaciones, incluyendo capturas, sometimientos a la justicia y la recuperación de menores de edad.
En el Valle del Cauca, la Tercera División del Ejército desarticuló una comisión de la estructura Adán Izquierdo, responsable de extorsiones y homicidios en varios municipios del centro del departamento.
Cinco integrantes de la comisión de alias Yeyé fueron capturados, junto con la incautación de material de guerra. En Antioquia, fue capturado alias Richard, cabecilla armado del frente 36, señalado de dinamizar homicidios y de estar vinculado con ataques explosivos que causaron la muerte de uniformados y civiles.
Las operaciones también incluyeron la destrucción de infraestructura criminal. En Tumaco, Nariño, el Ejército localizó y desmanteló un depósito ilegal con más de 100 minas antipersonal, decenas de artefactos explosivos improvisados y sustancias químicas utilizadas para la fabricación de explosivos.
En el Cauca, fue abatido alias Cholinga, reclutador de menores y hombre cercano a Iván Mordisco, con una trayectoria criminal de más de dos décadas.
En Norte de Santander, las Fuerzas Militares neutralizaron a alias Viejo, señalado como principal cabecilla del Tren de Aragua en el departamento, y capturaron a alias Ardilla, quien presuntamente seleccionaba víctimas para extorsión y secuestro.
En Caquetá, alias Paisa, cabecilla de la Estructura Primera Armando Ríos, fue abatido junto a otros once integrantes del grupo, en una operación que impactó de manera directa el mando de esta organización criminal.
El frente del narcotráfico concentró una parte importante de los resultados. Desde el Pacífico y el Caribe, las Fuerzas Militares adelantaron operaciones de interdicción terrestre y marítima que afectaron de forma directa las rutas de exportación de droga.
En Tumaco, fue destruido uno de los mayores complejos para el procesamiento de clorhidrato de cocaína, con cerca de tres toneladas de estupefacientes e insumos. En el Valle del Cauca, se incautó más de media tonelada de marihuana transportada en vehículos particulares, mientras que en el Caribe colombiano se interceptaron lanchas rápidas con cargamentos superiores a las dos toneladas de cocaína.