Judicial

Gobernadora del pueblo Misak responsabilizó al Gobierno por confrontación en Cauca

Gráfico LR

Para la autoridad ancestral, lo ocurrido no fue un estallido repentino, sino el desenlace de una omisión sistemática del Estado frente a un conflicto territorial

23 de mayo de 2026

Sara Ibañez Pita

Canal de noticias de Asuntos Legales

Contenido

En medio de uno de los episodios más graves de violencia interétnica registrados en el Cauca en los últimos años, la gobernadora del pueblo Misak, Liliana Pechené, responsabilizó directamente al Gobierno Nacional y a la Agencia Nacional de Tierras, ANT, por los enfrentamientos que dejaron al menos siete muertos y más de 110 heridos en el sector de La Ensillada, zona ubicada entre los resguardos de Guambía y Pitayó, en el municipio de Silvia.

Para la autoridad ancestral, lo ocurrido no fue un estallido repentino, sino el desenlace de una omisión sistemática del Estado frente a un conflicto territorial que venía siendo advertido desde hace tiempo. El detonante, según Pechené, fueron unas resoluciones emitidas por la ANT que desconocieron la titularidad histórica del pueblo Misak sobre los predios en disputa.

"Lastimosamente la ANT emitió unas resoluciones que desconocen esta escritura. En varios escenarios y mesas de diálogo se había concertado, clarificado este aspecto y esta titularidad nuestra; es decir, la ley y la legitimidad la teníamos nosotros", afirmó la gobernadora. Pese a que distintas instituciones habían hecho claridades sobre la propiedad del territorio, afirmó que la comunidad de Pitayó ignoró esas determinaciones y avanzó sobre las tierras Misak "a través de la fuerza y de la violencia".

La gobernadora advirtió que la comunidad Misak había alertado en múltiples ocasiones sobre el riesgo que representaban esas resoluciones, aunque no hubo actuaciones por parte del Ejecutivo. "Hemos solicitado al Gobierno Nacional la aclaración de las resoluciones expedidas en vigencias anteriores, a raíz de ello los Paeces hicieron una ocupación ilegal de nuestro territorio, siendo esto denunciado en múltiples ocasiones", sostuvo.

La situación escaló de manera brutal cuando integrantes del cabildo de Pitayó ingresaron armados al territorio en disputa, pues la dirigente señaló que "el cabildo de Pitayó llegó directamente con sus armas y asesinaron a un alcalde delante de la comunidad. Después nuestra comunidad fue perseguida y cayó nuestra segunda víctima, un joven. Tenemos 10 personas Misak secuestradas, entre ellos el vicepresidente y su esposa, los tienen amarrados".

El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó la magnitud de la tragedia y conformó que dejó siete muertos, cifra que advirtió podía ascender, más de 110 heridos y al menos 65 de ellos con heridas de arma de fuego, todo en un mismo día en el área rural de Silvia.

Frente a ese panorama, Pechené señaló al Estado como responsable directo de lo ocurrido e hizo un llamado a la responsabilidad institucional; debido a que esta situación "no solo ha pasado con nosotros, ha pasado con las comunidades campesinas y afrocolombianas. Esto se pudo evitar", manifestó. Recalcó que las acciones por parte del Gobierno son necesarias, pues "estamos ante el inminente riesgo de exterminio físico y cultural".