La desigualdad regional es el mayor reto educativo para 47% de líderes
Las brechas regionales, la calidad educativa y el acceso a la tecnología marcaron la discusión sobre los principales retos de la educación en Colombia
10 de septiembre de 2026Contenido
Síganos y léanos en Google Discover
La desigualdad entre las regiones, la calidad educativa y las brechas digitales fueron algunos de los principales desafíos de la educación en Colombia discutidos durante el panel de opinión de Cifras y Conceptos, que se llevó a cabo hoy, 10 de septiembre, en la Cámara de Comercio de Bogotá.
Este encuentro puso sobre la mesa la necesidad de que las decisiones de política pública tengan en cuenta las diferencias entre los territorios y cuenten con continuidad para generar cambios en el sistema educativo.
De acuerdo con el Panel de Opinión 2026, realizado por Cifras y Conceptos, la desigualdad entre regiones fue identificada por 47% de los líderes consultados como uno de los principales problemas de la educación en el país, seguida por la baja calidad educativa, con 43%. Las brechas digitales y tecnológicas alcanzaron 34%, mientras que la desconexión entre el mercado laboral y el sistema educativo llegó a 33%.
Durante la discusión se señaló que estos problemas no pueden analizarse de manera aislada. Las diferencias económicas entre regiones también terminan reflejándose en el acceso a herramientas tecnológicas y en las oportunidades que tienen los estudiantes. Por eso, uno de los debates estuvo relacionado con la propuesta de prohibir los teléfonos inteligentes en los colegios.
Alfonso Montoya, director general de la Fundación Barco, advirtió que una medida de este tipo puede tener efectos diferentes dependiendo de las condiciones de cada institución. Mientras en algunos colegios los estudiantes cuentan con computadores, tabletas y otras herramientas, en instituciones ubicadas en zonas apartadas el celular puede representar el principal o único acceso a tecnología.
El panelista señaló que en algunas escuelas existen salas de cómputo con apenas 10 o 15 equipos para atender a más de 400 estudiantes. En esos casos, retirar los teléfonos sin ofrecer alternativas tecnológicas podría terminar ampliando la brecha digital, especialmente cuando los estudiantes utilizan estos dispositivos para acceder a plataformas de búsqueda o capacitarse en herramientas de inteligencia artificial.
La directora de la Fundación Empresarios por la Educación, Andrea Escobar, también llamó la atención sobre la forma en que se toman decisiones alrededor del sistema educativo. Uno de los puntos planteados fue que cada vez que se propone incorporar una nueva materia o cátedra mediante una decisión legislativa, también debería analizarse quién cuenta con la formación necesaria para enseñarla.
Otro de los asuntos señalados durante el encuentro fue la importancia de mantener la continuidad de las políticas educativas. La discusión planteó que Colombia necesita mirar qué medidas han funcionado, cuáles han tenido resultados y cómo mantener aquellos procesos que muestran avances, en lugar de modificar constantemente las estrategias sin evaluar sus efectos.
El debate también abordó el papel de la evaluación como herramienta para conocer las necesidades del sistema. En ese sentido, los participantes plantearon la importancia de contar con información que permita identificar las dificultades de los estudiantes y entregar herramientas a los docentes para mejorar los procesos de aprendizaje.
Además de los problemas estructurales, el Panel de Opinión incluyó preguntas sobre posibles alternativas de política pública. Entre ellas estuvieron la financiación de becas para acceder tanto a universidades públicas como privadas, la entrega de bonos escolares para que las familias puedan escoger entre instituciones públicas y privadas y la prohibición de smartphones hasta noveno grado.
En total, el estudio de Cifras y Conceptos consultó a 1.424 líderes de opinión entre el 1 de junio y el 12 de agosto de 2026. El sondeo incluyó representantes de medios de comunicación, academia, sector privado, organizaciones sociales, políticos y líderes digitales.
La conversación dejó como uno de los principales retos la necesidad de pasar del diagnóstico a la implementación de políticas que respondan a las diferencias territoriales, fortalezcan la formación docente y permitan que la tecnología sea una herramienta para reducir, y no profundizar, las desigualdades educativas del país.