Esta es la patente que protege la inclinación de 45° de Michael Jackson en Smooth Criminal
Michael Jackson protegió legalmente su inclinación de 45 grados mediante la patente que registraba todo el proceso técnico del paso
15 de mayo de 2026Contenido
De los momentos más emblemáticos en la carrera de Michael Jackson, fue su inclinación de 45 grados durante las presentaciones en vivo de la canción "Smooth Criminal". El artista lograba irse tanto hacia adelante, que alcanzaba un ángulo en el que cualquier otra persona debería doblar las rodillas o poner los brazos de apoyo. Cualquiera, menos él.
Este movimiento fue registrado ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos bajo el número 5,255,452, lo cual permitió que el artista desafiara las leyes de la gravedad de manera controlada y segura sobre el escenario.
Dicha patente no protege la idea abstracta de inclinarse, sino el método específico y el equipo necesario para lograrlo. El sistema consta de tres componentes integrados: un calzado modificado con ranuras en los tacones, un mecanismo de enganche oculto que emerge del suelo del escenario en momentos precisos y una técnica de ejecución coordinada entre el intérprete y el equipo técnico.
Para que este movimiento obtuviera protección legal, debió cumplir con los requisitos normativos de propiedad industrial. Estos incluyen la novedad de la invención, la ausencia de obviedad para un experto en la materia, la utilidad práctica del diseño y una descripción detallada que permita entender su funcionamiento técnico.
Este caso ejemplifica un principio fundamental del derecho de propiedad intelectual, donde las ideas por sí solas carecen de protección jurídica hasta que se materializan en ejecuciones, productos o métodos concretos.
"Gracias a este mecanismo, Michael podía inclinar su cuerpo hasta alcanzar el impresionante ángulo de 45 grados sin necesidad de cables visibles que sostuvieran su cuerpo. Esta innovación convirtió la coreografía en un momento histórico del espectáculo y, al estar protegida por la propiedad intelectual, impedía que otros artistas replicaran exactamente el mismo sistema de anclaje.", explica David Hurtado, abogado especialista en propiedad intelectual.
La transformación de una visión creativa en un sistema funcional permite que elementos coreográficos o comerciales se conviertan en activos legales formalmente reconocidos.