Industria

Mortalidad por enfermedades laborales aumenta pese al cese en accidentes generales

Maria Margarita Mansilla comunicaciones

Se detallan los errores comunes en la gestión empresarial, la importancia del cumplimiento normativo según el Decreto 1072 y la Resolución 0312

27 de abril de 2026

Isabella Rodríguez Ángel

Canal de noticias de Asuntos Legales

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El panorama de la seguridad y salud en el trabajo en Colombia presenta variaciones significativas entre 2024 y 2025. El Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el trabajo, conmemorado el 28 de abril, sirve como marco para analizar el estado de la protección y el bienestar de los colaboradores en el país. Este análisis permite identificar la magnitud de la accidentalidad y las enfermedades para establecer soluciones basadas en datos estadísticos.

Durante 2024, se contabilizaron 521.226 accidentes laborales, lo que representó un promedio de 1.428 eventos por día. En ese mismo periodo, la cifra de trabajadores fallecidos por causas relacionadas con su labor alcanzó los 408 casos. Estas cifras establecen una base comparativa para evaluar el desempeño de los sistemas de gestión de riesgos en el periodo siguiente.

En 2025, la accidentalidad registró una disminución con un total de 242.813 casos reportados. A pesar de este descenso numérico, los datos indican que el personal de las empresas mantiene una exposición a riesgos que requiere atención técnica. Por el contrario, la mortalidad derivada de enfermedades laborales experimentó un incremento de 7% en comparación con el año anterior.

En cuanto a la morbilidad, aproximadamente 10.249 colaboradores padecieron alguna enfermedad laboral en 2024. Durante el primer trimestre de 2025, se han reportado al menos 2.705 casos vinculados a condiciones clínicas de origen laboral. Esta estabilidad en los diagnósticos, sumada al aumento de la mortalidad, plantea retos para la gestión de la salud ocupacional.

Sergio Osorio, docente de la Fundación Universitaria Horizonte, sostiene que la seguridad y salud en el trabajo debe ser una prioridad por la protección de la vida y la dignidad humana. Según el académico, cada incidente representa una falla en el sistema que afecta al trabajador, su entorno familiar y la estructura social. La prevención es el eje fundamental para evitar consecuencias que trasciendan el ámbito estrictamente laboral.

Asimismo, se destaca que la gestión de riesgos influye en la productividad y la sostenibilidad de las organizaciones. Los entornos laborales que garantizan seguridad contribuyen a reducir los índices de ausentismo y a mejorar el desempeño general. Una gestión adecuada fortalece la competitividad empresarial en un mercado que exige estándares de bienestar para sus trabajadores.

La transformación digital, el trabajo remoto y los riesgos psicosociales son factores actuales que exigen una modernización de la gestión del riesgo. El cumplimiento normativo en Colombia está regido por la Resolución 0312 de 2019 y el Decreto 1072 de 2015. El incumplimiento de estas medidas de protección puede derivar en sanciones económicas o el cierre de actividades empresariales.

Existen fallas comunes en las empresas, como considerar la seguridad laboral solo como una obligación legal y no como una estrategia corporativa. La identificación superficial de peligros, la falta de inversión en cultura preventiva y la subestimación de riesgos psicosociales limitan la eficacia de los sistemas. Además, la falta de control sobre contratistas y la ausencia de liderazgo gerencial dificultan la prevención de incidentes.

Sectores como la agricultura, construcción, minería, manufactura, transporte y salud presentan mayores probabilidades de exposición a riesgos laborales. La intervención técnica debe priorizarse en áreas donde las consecuencias son graves y los controles internos resultan insuficientes. La seguridad y salud en el trabajo se proyecta como una necesidad nacional para proteger vidas y preparar al país ante los retos laborales futuros.