Salud

¿Qué es el estrés electoral, cómo identificar las alertas en el cuerpo y qué hacer para gestionarlo?

La sobreexposición a la política y la incertidumbre saturan el sistema nervioso. Estas son las claves de expertos para detectar las alertas en el cuerpo y proteger la salud mental en época de elecciones

23 de mayo de 2026

Jorge Luis Velasco Tunubala

Canal de noticias de Asuntos Legales

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En plena época de campañas, es común experimentar un agobio constante. Las conversaciones de política, percibidas como decisivas para el futuro, saturan la cotidianidad. Exponerse en exceso a esta tensión puede transformar el interés cívico en un detonante de ansiedad.

Angie González Ahumada, directora de Sana Mente, explica que el estrés electoral surge por la exposición constante a malas noticias e incertidumbre. El cerebro activa alarmas y el sistema nervioso reacciona, ya que el cuerpo no diferencia entre una amenaza física y una amenaza emocional sostenida.

Esta presión se manifiesta en síntomas como tensión muscular, dolor de cabeza, cansancio, taquicardia e irritabilidad. El principal indicador de alerta aparece cuando la política invade la vida diaria, lo cual se refleja en la revisión compulsiva de redes sociales y en la incapacidad de desconectarse.

Para informarse a conciencia sin perder el bienestar, González advierte sobre la "infoxicación". Creer que consumir más contenido otorga el control es un error que solo genera hipervigilancia. Se recomienda fijar límites estrictos y evitar ver noticias antes de dormir o durante las comidas familiares, pues un malestar nocturno puede activar un bucle de pensamientos que detone insomnio.

La especialista sugiere reducir el número de canales informativos y elegir exclusivamente fuentes confiables, ya que a menor cantidad de medios consultados, menor será la saturación mental.

El entorno cercano es el más vulnerable a la polarización. La experta sugiere aplicar la comunicación no violenta, un modelo desarrollado por Marshall Rosenberg, y recordar que no es obligación personal convencer al otro. Poner límites saludables a través del respeto mutuo evita discusiones que terminan activando heridas personales y dañando los vínculos afectivos.

Cuando una emoción surge en medio de un debate, la prioridad no debe ser responder impulsivamente, sino conectar con lo que se siente y entender la necesidad detrás de esa reacción.

Durante las votaciones o al conocer los resultados, la frustración puede desbordarse de forma colectiva. En esos momentos, la prioridad es dar señales de seguridad al cuerpo para salir del estado de alerta: alejarse de las pantallas, respirar lento, tomar agua, caminar o hablar con una persona de confianza.

Es útil retornar a pasatiempos individuales y actividades valiosas como el dibujo, la música o cualquier otra práctica que le recuerde al organismo un entorno de calma y control.

Regular las emociones no significa caer en la indiferencia o aislarse de la realidad del país. Se trata, concluye la especialista, de un ejercicio de responsabilidad individual para impedir que la coyuntura política termine consumiendo la salud mental.