Riesgos legislativos por falta de líderes afro en Cámara
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Dos curules de la Cámara de Representantes se han convertido en uno de los enredos jurídicos más complejos de la pasada jornada electoral celebrada el 9 de marzo de 2014, desde que Moisés Orozco y María del Socorro Bustamante fueron declarados elegidos para representar a la comunidad afrodescendiente, no sólo su color de piel blanca fue objeto de evidente crítica también la supuesta ilegitimidad de sus votos.
Esta situación no sólo ha llevado a un enfrentamiento político también a que en la Cámara no se cuente con un quórum completo y las negritudes lleven ya seis meses sin quien los represente.
En este momento todo parece estar en manos de la justicia específicamente del Consejo de Estado que debe definir si su posesión es posible, pese a los esfuerzos de Bustamante y Orozco por defender su caudal electoral aún no hay claridad frente al tema, incluso la Superintendencia de Notariado y Registro desvirtuó que Bustamante se haya posesionado.
En diciembre el presidente la Cámara, Fabio Amín, envió una consulta al Consejo de Estado para saber si el fallo del conjuez Diego León Villamarín si permitía la posesión. Todo apunta a que esta consulta tampoco favorecería a los dos integrantes de la Fundación Ébano Colombia.
Más allá de la tensión de los interesados en estas curules, es claro que el quórum de la Cámara de Representantes que completo es de 166 representantes cuenta con 164. Aunque en los debates, según el secretario Humberto Mantilla, se ha mantenido un número de representantes adecuado para votar, en cualquier momento serán claves los registros de voto de estas dos curules.
Por otro lado, Mantilla, asegura que más allá de su participación para sumar o restar votación en las plenarias y en las comisiones, lo que más se ha visto afectado en este caso es la representación de las comunidades afrodescendientes.