Fútbol

Balogun

14 de julio de 2026

Andrés Charria

Of Counsel en CMS Rodríguez-Azuero
Canal de noticias de Asuntos Legales

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Comentaré algunos aspectos de la asombrosa decisión que tomó la comisión disciplinaria de FIFA en la expulsión del jugador de Estados Unidos Folarín Balogun.

No me voy a quejar del VAR. Se utiliza y aunque me parece que podría mejorar, es lo que hay. Todo empieza por una roja de las que yo llamo de VAR, una falta bastante fuerte del jugador Balogun que no vio el árbitro y que gracias a la repetición por video se pudo apreciar lo duro del patadón. Nada que hacer, roja directa. En otros tiempos no habría sido expulsión pues, repito, por lo rápido de la acción y la distancia del árbitro al lugar de la falta no lo habría visto.

Poco tiempo después apareció un comunicado exótico de FIFA en el que se indicaba que al jugador se le sancionaba pero que se suspendía la ejecución de la sanción. Luego apareció el presidente de USA que indicó que se había comunicado con el presidente de FIFA y que ante lo injusto de la sanción (lo dice él) algo se debía hacer.

Siempre se ha dicho que una roja directa implica una fecha automática, es decir el jugador que es expulsado no puede, sin necesidad de una decisión disciplinaria, jugar el siguiente partido. El único antecedente parecido ocurrió por allá en 1962 con Garrincha que había sido expulsado en la semifinal y pudo jugar la final. Después de 64 años nunca había ocurrido algo similar.

De ahí en adelante todo han sido especulaciones, el primer tema es ¿cuál fue la razón para tomar semejante decisión? La respuesta corta es, porque se puede. El artículo 27 del código disciplinario de FIFA indica que “... Los órganos judiciales podrán optar por suspender total o parcialmente la aplicación de una medida disciplinaria.” Es decir la exótica medida está respaldada en una norma adecuada.

Cristiano Ronaldo fue un beneficiario de tan exótica medida en las eliminatorias europeas pero no por el partido de suspensión automático sino los siguientes. Por el contrario, Neymar, luego de una pelea con varios colombianos fue expulsado y sancionado con cuatro fechas; la confederación brasilera de fútbol intentó la aplicación de una medida similar que existe en Conmebol pero afortunadamente esto no ocurrió.

Entendería cualquier persona que una decisión tan extraña debía ser bien sustentada, ¿cuál es la razón para suspender la sanción del jugador? Hasta la fecha no tengo conocimiento de la decisión propiamente dicha, hay un comunicado de FIFA que indica que “...dicha suspensión de la ejecución se decidió teniendo en cuenta todas las circunstancias específicas que rodearon el incidente y las pruebas disponibles.” Sin embargo ignoramos o al menos ignoro, cuales fueron las pruebas y las circunstancias específicas.

Hay varias dudas en todo este embrollo, la primera es ¿cual fue la razón para tomar tan insólita medida’. ¿Es cierto que el presidente norteamericano llamó al de FIFA para, precisamente lograr que el buen delantero jugara el siguiente partido? ¿Qué tan independiente es la comisión disciplinaria? Seguramente nada sabremos al respecto.

La situación de Balogun no ha sido la única, el inglés Jarell Quansah cometió una falta similar y en este caso no hubo una suspensión de la ejecución de la sanción y no podrá jugar dos partidos. ¿Igualdad? Cero. La comisión disciplinaria actuó de la misma manera que en los últimos 64 años.

El fútbol salva todas las torpezas de sus dirigentes y afortunadamente Bélgica goleó a Estados Unidos que a pesar de contar con el jugador perdonado fue incapaz de hacer frente a Lukaku y compañía. Ojalá estas cosas no vuelvan a suceder. Lo dudo.