La Gramilla
19 de octubre de 2026Contenido
Desconozco la situación jurídica del estadio Nemesio Camacho el Campín, no se como ocurrió la donación del señor Nemesio Camacho ni la supuesta destinación específica que tenía este escenario porque parece que la donación del inmueble contenía una destinación específica que era la práctica del deporte. El deporte en general; en los 70s y 80 el Campín tenía una buena pista atlética donde se realizaban festivales atléticos y donde muchas veces llegó la última etapa de la vuelta Colombia. Nuestros alcaldes, ventejulieros y politiqueros autorizaron quitar la pista atlética para, como siempre, tratar de convertir el Campín en un estadio argentino. La pista atlética con la altura de Bogotá podría haber sido una invitación a romper los récords de pista en distancia corta pero pedirle a un alcalde que hable o haga algo en el deporte diferente del futbol es imposible.
En efecto el estadio el Campín servía para practicar el deporte, o al menos para realizar eventos deportivos. A finales de los 80´s se realizó un concierto que aún hoy se comenta, el concierto de conciertos donde durante más de 12 horas gran cantidad de grupos latinoamericanos cantaron. De ahí en adelante de manera esporádica se realizaron algunos eventos diferentes al deporte. A mi me gustaba ese esquema; algo así como 90% deporte y un corto 10% otras cosas. Eso si nunca hubo matrimonios.
Como siempre ocurre el fútbol arrasa con todo y el Campín pasó de ser un escenario deportivo a una “cancha de fútbol” (término muy argentino). Siempre se dijo que la gramilla del Campín era muy buena, en Bogotá siempre ha llovido y nunca hubo problemas por esta situación. Me acuerdo que luego de un gran aguacero dos tipos con barretones picaban un poco los lugares donde había charcos y en 10 minutos la gramilla quedaba perfecta.
Es claro que la tentación de volver semejante espacio algo más que un escenario para hacer deporte o al menos espectáculos deportivos era grande y cada vez más se hicieron eventos importantes como Guns N' Roses y Paul McCartney. A pesar de esa irrupción el estadio siempre fue considerado como un escenario deportivo que en algunos pocos momentos se utilizaba para hacer conciertos. Siempre respetando la actividad deportiva.
En algún momento alguien convenció a un politicucho bogotano, sabemos el nombre pero prefiero no decirlo acá, que era mejor para la ciudad hacer del Campín un escenario, ellos dirían cultural, en el que se pudiera jugar al fútbol. Es importante tener en cuenta ese cambio, de donar unos terrenos para la actividad deportiva a darle una destinación cultural con algunos eventuales partidos de fútbol es una distancia enorme.
Como lo dije al principio, ignoro la voluntad de quien donó los terrenos, pero siempre había claridad que el Campín era para ver y si era posible hacer deporte.
El cambio, modificó la organización de los partidos de fútbol que ahora son eventuales y deben supeditarse a las demás actividades de quien ahora lo administra. Jurídicamente me parece al menos contrario a la idea que se tiene de para lo que era el Campín y además para el fútbol es absolutamente perjudicial.
La última perla fue un parche de pasto chambón que no permitió jugar al fútbol. Los administradores con la jeta llena de orgullo nos quisieron decir que era lo más sofisticado del mundo, y no.
En Bogotá hay buenos escenarios para hacer conciertos, y solo uno bueno para organizar partidos de fútbol. ¿Vale la pena todo eso cuando la idea de quien donó estaba lejos del oque se pretende montar?