Problemas de inscripción
10 de agosto de 2026Contenido
Síganos y léanos en Google Discover
Por esta época en todo el mundo del fútbol se trabaja en transferencias, contratos de
trabajo e inscripciones de jugadores profesionales. Como es lógico hay problemas
porque aunque la reglamentación no es muy extensa, hay lagunas e interpretaciones que
favorecen posturas antagónicas.
Me voy a referir a un caso que la semana pasada tuvo mucho ruido en Colombia. Más
que a un nombre a una situación que se presenta en ligas como la colombiana donde los
jugadores se mueven cada semestre. Se trata de un jugador inscrito en tres equipos
diferentes en menos de un año.
El primer problema es que la Federación Colombiana de Fútbol, ya lo he dicho, no
actualiza sus reglamentos ni obedece lo ordenado por FIFA y genera incertidumbre en
una serie de aspectos. Por poner un ejemplo FIFA obliga, o al menos eso dice, a copiar
esta definición de manera textual en los reglamentos locales: “Un jugador profesional
es aquel que tiene un contrato escrito con un club y percibe un monto superior a los
gastos que realmente efectúa por su actividad futbolística.”
A pesar de la orden de FIFA de copiarlo textualmente, para la Federación la definición es: “Jugador profesional es aquel que tiene un contrato de trabajo escrito con un club y percibe
un monto igual o superior a un (1) salario mínimo legal mensual vigente.” Y así
ocurre con muchas normas que siembran dudas y generan problemas complejos.
Dice FIFA que “ (un) jugador es elegible para jugar partidos oficiales solamente por dos
clubes” en una temporada. Y acá empieza el lío pues la definición de temporada de la
federación colombiana puede ser de seis meses y no concuerda con la de FIFA que es
por definición de un año.
En ese orden de ideas para FIFA un jugador no puede, durante un año, jugar en tres
equipos, pero para la Federación tal vez sí. Por esta situación aparecen demandas,
escándalos y problemas que al final representan puntos y dinero para los equipos
involucrados.
El tema es todavía más complejo pues se trata de un jugador que estuvo en un club fuera
de Colombia y en dos colombianos, hecho que implica la utilización directa de la
reglamentación FIFA. Personalmente creo que el jugador estuvo mal inscrito lo que
debería resultar en la pérdida de los partidos.
No conozco todas las circunstancias por lo que solo puedo hacer una explicación teórica. Sin embargo, por prudencia no lo hubiera inscrito. Un error que puede representar uno o dos partidos perdidos es muy costoso. El problema es doble: por una parte la federación no da seguridad pues tiene reglamentos desactualizados que se apartan de lo indicado por FIFA y por la otra
muchas veces se recurre al sentido común para solucionar temas que seguramente con
una lectura rápida de los reglamentos se solucionan más eficientemente. El fútbol mueve mucho dinero e intereses. Es importante que los clubes entiendan que es necesario ser riguroso con reglamentos y cuidadoso en el movimiento de los jugadores. El caso del que hablo no es nuevo; en Argentina el jugador paraguayo Galarza, pasó por la misma situación, la respuesta del club fue diferente, se evitó el problema y por supuesto las demandas.
Es deseable primero que la Federación Colombiana de Fútbol actualice sus reglamentos
y que los clubes entiendan que firmar contrato de trabajo e inscribir a un jugador no es
un asunto nimio. Independientemente del resultado es bueno que se cuente con un
departamento jurídico robusto que evite estos problemas y que entienda que cualquier
decisisón puede representar pérdidas importantes de puntos y por supuesto de dinero.