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Paramount y Warner: lecciones para las Juntas Directivas

10 de marzo de 2026
Canal de noticias de Asuntos Legales

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No con el ánimo de hacer de este un artículo resumen de la novela legal que fueron los últimos cinco meses en relación con el all cash deal más grande de la historia de EE.UU., hay lecciones que deja en materia societaria y que sirven de aplicación para el rol que juegan las juntas directivas en su labor de generar valor para los accionistas. Las juntas de Warner, Paramount y Netflix tuvieron que evaluar en corto tiempo una puja que llevo a Paramount a hacerse con Warner, y a Netflix a declinar subir su oferta inicial. Un deal que involucró a actores legales y al mismísimo gobierno de EE.UU., quien estuvo y estará sentado en la misma mesa.

Lo ocurrido deja muchísimas enseñanzas para lo que actualmente estamos viviendo en el escenario nacional en ciertas transacciones en las que inversionistas parecen estar ávidos de activos en los que otros actores competidores han mostrado interés de manera concomitante. Sin duda, para las Juntas Directivas, este caso trae consigo ciertas enseñanzas.

En primera medida, la Junta es el escenario donde no solo se evalúa el precio sino el riesgo asociado a la eventualidad de aprobación regulatoria y probabilidad de ejecución del deal. El deber fiduciario de los administradores (JD) tiene que llegar al punto de tomar decisiones holísticas que maximicen el valor de los accionistas en todos los frentes y no solo en el componente de precio. La Junta de Warner visualizó en la oferta de Paramount una más robusta al quedarse con toda la empresa y no solo con el estudio y negocios de streaming. Incluso, tal era su oferta, que se comprometió a pagar el break up fee de US$2.800MM y el eventual fee de US$7.000MM en caso de que no se logre la autorización regulatoria (cifras que, por si solas, dejan ver la magnitud de la transacción).

En segundo lugar, la noción de crear valor para los accionistas como norte para la Junta Directiva no puede dejar de lado la importancia de los deberes fiduciarios reforzados que se generan en procesos competidos. Lo técnico y legal deben ir de la mano en lo que un miembro de Junta Directiva debe aportar a su junta. No se debe ver la posición como una de adorno sino como una verdadera responsabilidad reforzada en la que las decisiones o incluso la negativa a tomar decisiones, tienen un impacto en los accionistas y en el valor de su inversión. Este deber reforzado (que en EE.UU. recibe el nombre de Revlon Duties) es una muestra clara de como, incluso, la decisión de Netflix de no igualar la oferta confirma que el proceso competido funcionó como un mecanismo de creación de valor. La valoración de las acciones de Netflix aumentó en un 13% con el anuncio de la negativa de seguir en la puja. Como lo indico Netflix, era un “nice to have’ at the right price, not a ‘must have’ at any price”. Vemos como la disciplina financiera de una Junta en rechazar una adquisición, lleva incluso a generar valor a sus accionistas.

Por último, es importante resaltar la importancia de mantener en la Junta Directiva la independencia, diligencia y neutralidad como faros. Solo en esa medida se genera que las decisiones sean de un talante técnico que vaya en pro de la sociedad que se administra. Restará ver el camino que queda para las autorizaciones regulatorias y analizar en un futuro si la decisión de Paramount generó valor o no para sus accionistas. La magnitud de los números muestra que fue un ejercicio concienzudo y que su junta tiene plena certeza de lo que ganan con la adquisición.