Un error demasiado costoso: El sesgo de confirmación en Juntas Directivas
07 de abril de 2026Contenido
En las Juntas Directivas, las decisiones no fracasan por la ausencia de datos o de información, sino por algo más elemental: la tendencia a querer adoptar únicamente aquello que confirma lo que se quiere creer.
Las Juntas Directivas al interior de las sociedades cuentan con responsabilidades derivadas del régimen de administradores consagrados en la ley, y como en repetidas ocasiones lo ha mencionado la jurisprudencia, los miembros están en el deber de obrar de buena fe, con lealtad y con la diligencia de un buen hombre de negocios.
El concepto de hombre de negocios es bastante ambiguo, no obstante, la jurisprudencia ha determinado una serie de parámetros donde encauzan los deberes y responsabilidad de los miembros de Junta en aquellos actos que beneficien a la Sociedad y no sobre lo que considera la Junta que encajan en su beneficio particular.
Es esencial que las sociedades conformen Juntas Directivas con perfiles diversos y de alto calibre, capaces de controvertir las decisiones y aportar estrategia que impulse el crecimiento y la sostenibilidad.
Una de las situaciones más complejas se deriva en la imposibilidad de los miembros de Junta de apartarse de los sesgos generados al interior de la compañía, no deliberar y dar por hecho condiciones o situaciones conllevan a una involución en la toma de las decisiones al interior de la empresa.
Los enemigos ocultos de las Juntas Directivas son ellos mismos cuando existe el llamado sesgo de confirmación, el cual se describe como esa tendencia subyacente a centrarse en toda opinión que valide nuestras creencias, negando toda prueba que no encaje con nuestro punto de vista.
El sesgo se ha convertido en uno de los mayores riesgos silenciosos en la toma de decisiones empresariales. Y lo más preocupante es que suele pasar desapercibido incluso en organizaciones con altos estándares de gobierno corporativo.
El camino seguro al fracaso es el sesgo de confirmación, ya que se parte de la base de una creencia absoluta sin que se tenga la posibilidad de revisar cifras, datos, estadísticas o incluso posiciones de otros miembros que puedan generar una oposición a las consideraciones de la misma Junta o incluso del accionista controlante. Ej. Caso Elon Musk-Tesla con el paquete de compensación aprobado en 2018, considerado uno de los más altos de la historia.
Puntualizando en los deberes fiduciarios, la participación activa en las deliberaciones, exigiendo y analizando información suficiente son puntos clave para mejores prácticas de gobierno corporativo. Ignorar señales de riesgo porque “no encajan” con la estrategia es el principal problema, y este deja de ser problema estratégico para convertirse en un problema legal.
El problema legal radica en que el incumplimiento de los deberes por parte de los miembros de Junta Directiva genera consecuencias de naturaleza civil, y penal, dependiendo de la gravedad de la conducta y del daño ocasionado e incluso se podrán generar multas, inhabilidades para ejercer cargos de administración y penas privativas de la libertad.