La paradoja de la “AI Frenzy”
19 de enero de 2026Contenido
En su edición del 8 de enero, la revista [GI1] The Economist utiliza el término “AI Frenzy” para referirse a la crisis por la que atraviesa la industria electrónica como consecuencia de la euforia desbordada en la adopción de tecnologías de inteligencia artificial.
Esta fiebre, por la IA, ha provocado distorsiones en el mercado y un desequilibrio dramático entre la oferta y la demanda de chips para dispositivos inteligentes.
El artículo, titulado” The AI frenzy is creating a big problem for consumer electronics” relata cómo tras el entusiasmo que se vivió en el Consumer Electronics Show de Las Vegas, en donde los fabricantes de tecnología exhibieron dispositivos, cada vez más sofisticados, impulsados por modelos de IA que prometen transformar desde los teléfonos inteligentes hasta los automóviles—se esconde una preocupación creciente: la posible escasez mundial de chips tecnológicos.
La alta demanda de chips de memoria HBM, una variable de memoria DRAM, con mayor ancho de banda que es la que se utiliza en procesadores de IA y que requiere de una gran cantidad de insumos para su fabricación, ha causado una escasez sin precedentes y un aumento de los precios de los chips que se utilizan en teléfonos, computadores y vehículos.
Lo anterior ha provocado “el mayor desajuste entre oferta y demanda” de esos chips que haya registrado el sector
Esta dinámica, ha convertido a la inteligencia artificial en un factor de reorganización de la economía, con efectos que desbordan el ámbito tecnológico y que comienzan a sentirse en precios, disponibilidad de insumos clave en diversos sectores de la actividad económica.
También resalta el artículo que el mercado de memoria DRAM está excesivamente concentrado, hasta el punto de que, tres empresas, Sk Hynix, Samsung y Micron, que representan más del 90% de los ingresos globales DRAM, han tenido que redirigir su producción preferencialmente hacia las memorias HBM, segmento que tiene márgenes operativas muy superiores, lo que ha ocasionado que el precio de las otras memorias estándar se haya disparado.
Se calcula que el precio de los PCs podría aumentar entre 15% y 20% debido a la crisis. Los chips de memoria más elementales, que pueden representar hasta el 40% del costo de smartphones y PCs, son cada vez más costosos y escasos. Por ejemplo, el precio de la DRAM que requieren estos dispositivos se ha multiplicado en 1.360% desde abril de 2025 (The Economist).
Según Reuters gigantes tecnológicos como Microsoft, Google, ByteDance y OpenAI están asegurando contratos de largo plazo con los grandes productores de memoria, y están dispuestas a aceptar precios elevados con tal de garantizar abastecimiento.
Es posible que algunos fabricantes de smartphones y PCs retrasen sus inversiones en infraestructura digital por cientos de miles de millones de dólares, lo que podría ralentizar la productividad asociada a la IA y añadir nuevas presiones inflacionarias a las causadas por los aranceles y los ajustes monetarios.
La crisis en la cadena de suministro de tecnología hará su expansión más desigual y profundizará la brecha digital, lo que afectará particularmente a los países menos desarrollados y a los grupos más vulnerables.
El aumento de precios limitará su acceso a dispositivos inteligentes y servicios de IA, reducirá oportunidades en educación, productividad y competitividad.
Así que los gobiernos de estos países deberían empezar a desarrollar, desde ya, una política pública para contrarrestar este fenómeno y evitar que la brecha se agudice.