TikTok

Tik Tok: el veneno digital

23 de febrero de 2026

Gabriel Ibarra Pardo

Socio de Ibarra Rimon
Canal de noticias de Asuntos Legales

Contenido

Desde un inicio las relaciones de TikTok con los gobiernos occidentales han sido bastante turbulentas, especialmente con Estados Unidos y Europa.

El conflicto se ha centrado principalmente en las preocupaciones de estos gobiernos respecto a la seguridad nacional, y al manejo de los datos de los ciudadanos, tema que ha preocupado particularmente a Estados Unidos.

En Europa, la principal inquietud ha girado en torno del potencial adictivo de esta plataforma para los usuarios.

En su mandato inicial, Donald Trump tomó la primera medida contra esta aplicación la intentar prohibir TikTok mediante la declaración de una emergencia nacional.

Argumentó que la plataforma capturaba los datos de los usuarios estadounidenses, que terminaban en manos del gobierno chino, lo que implicaba una verdadera amenaza para la seguridad nacional.

Adujo, además, que la aplicación difundía propaganda favorable al Partido Comunista chino.

Por estas razones, intentó forzar la venta de TikTok a una empresa estadounidense.

Durante la presidencia de Joe Biden, el Congreso aprobó una ley que obligaba a TikTok a separarse de ByteDance, antes del 19 de noviembre de 2025, o sería retirada de las tiendas de aplicaciones. La nueva administración de Trump amplió este plazo.

En septiembre de 2025, Estados Unidos y China llegaron a un acuerdo. TikTok continuaría operando en ese país, mediante una nueva empresa conjunta, TikTok USDS Joint Venture LLC.

Bytedsnce transfirió el control de las operaciones estadounidenses a un grupo de inversionistas, entre ellas, Oracle, Silver Lake , MGX y entidades de Micahel Dell, que tendrán el 80,1% de participación. ByteDance conservará el 19,9%.

De acuerdo con CNBC, este jointventure calmó el afán de Trump para cerrar la aplicación, pues, en principio, el riesgo a la seguridad nacional quedó conjurado.

Sin embargo, desde otra perspectiva, subsiste la preocupación sobre la seguridad nacional de los Estados Unidos. Aunque ya no se enfoca en el riesgo del posible traspaso de los datos personales al gobierno chino, The Economist señala que, desde 2020, se ha registrado un aumento en el número de usuarios que utilizan esta red social como fuente noticiosa.

Por otro lado, la Comisión Europea investigó las prácticas de Tik Tok para determinar el manejo de los datos y la seguridad del servicio digital. Finalmente acusó a TikTok de incumplir la normativa por el diseño intrínsecamente adictivo de la plataforma: scroll infinito, reproducción automática, notificaciones constantes y un sistema de recomendación personalizado que alimenta la compulsión de ver los vídeos (France 24).

Bruselas sostiene que TikTok no ha hecho nada para reducir el impacto de la aplicación en la salud física y mental de niños y de la población vulnerable, y que sus herramientas de gestión del tiempo de pantalla y control parental son completamente ineficaces y eludibles y ha exigido a esa plataforma que limite el scroll infinito, introduzca pausas obligatorias y rediseñe el algoritmo de para evitar el uso compulsivo (BBC).

De lo contrario, le impondrá multas de hasta el 6% de su facturación mundial.

TikTok ha estado en medio de una vorágine de tensiones geopolíticas y crecientes preocupaciones en materia de seguridad nacional y protección de los datos personales como en la salud mental de los ciudadanos. Si aspira a mantener su presencia en los mercados europeo y norteamericano, deberá someterse a las regulaciones y parámetros que impongan los gobiernos.

Y, en cuanto a nuestro vecindario, llegó la hora de evaluar con rigor el impacto de esta plataforma en la población.