Fenómeno del niño

El comercio exterior y la afectación por el cambio climático y el fenómeno de El Niño

04 de noviembre de 2026

Gustavo Lorenzo

Associated Partner Global Trade de EY Colombia
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El fenómeno de El Niño es un patrón climático cíclico asociado con el calentamiento de las aguas. El debilitamiento de los vientos alisios provoca temperaturas oceánicas más cálidas a la zona oriental del Pacífico, lo que produce alteraciones climáticas significativas, como la reducción de las precipitaciones, el aumento de temperaturas, las sequías y la disminución de caudales de los ríos y de los niveles de embalses, entre otras.

El Ministerio de Ambiente y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), confirmaron en junio de 2026 el inicio de un nuevo episodio de El Niño, tres meses antes de lo previsto inicialmente. Las proyecciones indican un 96% de probabilidad de continuidad durante el trimestre noviembre-diciembre-enero, con un 63% que alcance una intensidad "muy fuerte" y que se extienda durante todo el primer trimestre de 2027.

El Impacto en el comercio exterior de Colombia afectaría las exportaciones agroindustriales. ocho de las diez principales líneas de exportación no minero-energéticas, tales como el café sin tostar con exportaciones de US$5.783 millones; el banano Cavendish (US$1.337 millones), y las flores y capullos frescos (US$1.157 millones) en el período 2025. Igualmente, se verían afectadas significativamente la producción de aguacate Hass, el aceite de palma y la caña de azúcar, debido al déficit hídrico.

En América Latina, el 82% de las pérdidas y daños directos derivados de las sequías asociadas a El Niño recaen sobre el sector agropecuario. En Colombia, el 72% de la agricultura depende estrictamente del agua de lluvia, lo cual amplifica la vulnerabilidad.

Desde la óptica internacional, el Canal de Panamá constituye uno de los principales canales de transmisión del fenómeno, toda vez que conecta cerca de 2.000 puertos en 170 países. La Autoridad del Canal de Panamá ha establecido un calado máximo de 48,5 pies a partir del 15 de agosto de 2026. Recientemente el 4 de septiembre, se anunció una nueva reducción del número de buques que pueden transitar diariamente por el canal.

El Impacto específico para Colombia, respecto de los productos que transitan por el Canal (maíz amarillo, soya y trigo procedentes del Golfo de EE.UU.), enfrentarían mayores demoras y costos logísticos, particularmente en los servicios que conectan esa región con Buenaventura.

Los principales canales de disrupción global son la agricultura mundial, con una inminente reducción de cosechas en múltiples zonas y la presión sobre los precios; el transporte marítimo, debido a las restricciones en el Canal y las tensiones geopolíticas; las vías fluviales interiores, en ríos como el Rin y el Danubio en Europa, y los costos energéticos.

Entre las acciones que deberían adelantarse se encuentran la gestión integral del recurso hídrico, mediante el uso eficiente y mejores sistemas de riego; la diversificación de la matriz energética, con energía solar y eólica, complementadas con gas natural; la promoción de la economía circular, mediante la optimización de materias primas, el reciclaje y la reutilización de agua, y la coordinación público-privada.

En síntesis, Colombia enfrenta un reto enorme de aumentar sus exportaciones de US$50.200 millones a US$100.000 millones, con el fin de posicionarse dentro de los mejores estándares en América Latina, atendiendo de manera coordinada y articulada, la diversificación de sus exportaciones, la ampliación de mercados y la búsqueda de soluciones frente a la revaluación de la moneda. Todo esto frente al fenómeno de El Niño 2026-2027, que, como se indicó, representa una amenaza multisectorial para el comercio exterior colombiano, afectando simultáneamente la producción agrícola e industrial, los costos energéticos, la logística fluvial interna y la conectividad marítima internacional a través del Canal de Panamá.