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Menos impuestos, ¿más recaudo?

22 de julio de 2026

Johan Camilo Perico Roldán

Asociado Manager de Andersen en Colombia
Canal de noticias de Asuntos Legales

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Estamos a puertas de un cambio de Gobierno, que, como es usual, radicará ante el Congreso de la República las propuestas de reforma para dar cumplimiento a su plan de Gobierno. Una de las trece propuestas para reconstruir la “Patria Milagro” consiste en simplificar del esquema normativo de 15 tributos administrados por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales “DIAN” para que a solo 3 grandes impuestos:

Hasta el momento, no hay propuestas concretas de la modificación normativa que se llevaría a cabo, pero de las declaraciones públicas de José Manuel Restrepo (vicepresidente electo), se concluiría que los 3 impuestos que permanecerían son los siguientes:

i) Impuesto sobre la renta, con aplicación a personas naturales y jurídicas como principal impuesto de naturaleza directa, buscando simplificar tarifas, beneficios y procedimientos, particularmente para micro, pequeñas y medianas empresas.

ii) Impuesto sobre las ventas, como el impuesto principal al consumo de bienes y servicios. Aunque no han anunciado un cambio concreto se espera que hagan su estructura más simple.

iii) Impuestos especiales de consumo, qué agruparían los tributos que gravan bienes específicos como combustibles, alimentos ultraprocesados, entre otros.

Entonces, impuestos como el Gravamen a los Movimientos Financieros (4 x 1000), el Impuesto al Patrimonio, Impuesto Nacional al Carbono, Impuesto Saludables y otros impuestos al consumo desaparecerían de nuestro ordenamiento tributario. La propuesta buscar reducir la complejidad del sistema, disminuir los costos de cumplimiento tributario para las empresas y personas, facilitar la administración (fiscalización) por parte de la DIAN apoyándose en inteligencia artificial y análisis de datos, recudir la evasión y elusión y estimular la inversión logrando un mayor crecimiento en la economía colombiana. Lo cierto es que el reto más importante para el nuevo Gobierno es garantizar que la “simplificación” no reduzca el recaudo, dado el déficit fiscal actual. Por ahora hablemos de las externalidades positivas visibles con esta propuesta.

En primer lugar, las estadísticas reflejan que en Colombia se invierten 239 horas al año para el cumplimiento de obligaciones tributarias, mientras que países como Estonia, Finlandia y España se invierten 81, 130 y 143 (datos del banco mundial) ; lo que se puede leer en mayores costos para el cumplimiento tributario para las empresas. [AA1]

Como segunda externalidad, la administración y control debe ser eficiente. En los últimos años hemos visto como la planta de funcionarios de la DIAN ha aumentado y a su vez el recaudo tributario, sin embargo, estos crecimientos no son directamente proporcionales, puesto que, el indicador de recaudo por funcionario disminuye para el 2025. En el año 2022 el recaudo fue de 228 billones con 12.100 funcionarios, logrando 18.874 millones por funcionario; en el año 2024 el recaudo fue de 267 billones con 12.960 funcionarios, logrando 20.588 millones por funcionario, pero en el año 2025 el recaudo fue de 294 billones con 15.956 funcionarios, logrando 18.455 millones por funcionario. Esto puede sugerir que la cantidad de impuestos por administrar dificulta el control y fiscalización, por lo que la propuesta del nuevo gobierno podría ser estratégica.

El tercer impacto positivo es tener impuestos con estructuras sencillas de determinación, liquidación presentación y recaudo. Actualmente con las exenciones, exclusiones, inestabilidad jurídica por reformas tributarias anuales el sistema tributario en Colombia tiene una complejidad alta.

Por último, en la medida en que la DIAN tenga menos impuestos que administrar podrá concentrarse en lo más importante que es establecer programas de fiscalización para aquellos que evaden y/o eluden impuestos, aspectos que hoy equivalen a 300 billones al año.