Propiedad Intelectual

Nearshoring y propiedad intelectual en México

18 de abril de 2026

Jorge Ortega Cruz

Asociado Martínez Báez Consultores

Canal de noticias de Asuntos Legales

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El fenómeno del nearshoring ha adquirido una relevancia estratégica para México, no solo por su impacto económico, sino por las implicaciones que genera en el ámbito de la propiedad intelectual. La relocalización de cadenas productivas hacia territorios más cercanos a los mercados de consumo, particularmente desde Asia hacia América del Norte, ha convertido a México en un destino atractivo para empresas que buscan eficiencia logística, reducción de costos y certidumbre jurídica.

En este contexto, la propiedad intelectual se posiciona como un elemento central para garantizar la competitividad y la seguridad de las inversiones, las empresas que trasladan operaciones al país no solo movilizan activos físicos, sino también intangibles de alto valor, como marcas, patentes, diseños industriales y secretos industriales, la adecuada protección de estos activos resulta esencial para evitar riesgos de apropiación indebida, competencia desleal o pérdida de valor comercial. Uno de los principales retos radica en la necesidad de adaptar las estrategias de protección a un entorno distinto. Las compañías deben asegurarse de que sus derechos estén debidamente registrados y vigentes en México, ya que la protección territorial de la propiedad intelectual implica que los derechos adquiridos en otros países no necesariamente tienen efectos automáticos en el territorio mexicano, esto obliga a una planeación jurídica previa que acompañe el proceso de relocalización. Asimismo, el incremento en la actividad industrial y tecnológica derivado del nearshoring genera un entorno más dinámico en términos de innovación. Esto se traduce en un aumento en la generación de nuevos desarrollos, procesos y productos que requieren protección. En consecuencia, se vuelve fundamental fomentar una cultura de propiedad intelectual tanto en empresas extranjeras como en actores locales, promoviendo el registro oportuno y la gestión estratégica de estos activos.

Por otro lado, la transferencia de tecnología y conocimiento, inherente a muchos procesos de nearshoring, plantea desafíos adicionales, la protección de secretos industriales y la correcta estructuración de contratos de confidencialidad, licencias y transferencia tecnológica se vuelven herramientas clave para evitar fugas de información sensible. La falta de controles adecuados en este ámbito puede comprometer la ventaja competitiva de las empresas y generar conflictos legales complejos. El marco jurídico mexicano ofrece mecanismos para la protección de la propiedad intelectual, pero su efectividad depende en gran medida de la correcta implementación por parte de las empresas y de la capacidad institucional para hacer valer estos derechos, en este sentido, la coordinación entre el sector privado y las autoridades resulta fundamental para fortalecer la confianza en el país como destino de inversión. En definitiva, el nearshoring no solo representa una oportunidad económica para México, sino también un reto en términos de consolidación de un entorno sólido de propiedad intelectual. La capacidad del país para proteger, gestionar y hacer valer estos derechos será determinante para atraer inversiones de alto valor y para posicionarse como un socio confiable en las cadenas globales de suministro.