Inteligencia artificial

Heredar un imperio o un pleito. El riesgo de un protocolo obsoleto

31 de enero de 2026

José Elías Del Hierro Hoyos

Socio Director en Del Hierro Abogados
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Tengo el protocolo de mi familia entre un cajón. ¿Estará al dia? Hay documentos que nacen para ser el alma de una organización, y con el paso de los años terminan convertidos en una declaración de intenciones guardada en un cajón. En el dinámico entorno de las empresas familiares, el protocolo de familia es ese escudo que en su día trajo orden y visión. Sin embargo, el mundo ha cambiado a una velocidad vertiginosa, y hoy, ese valioso acuerdo necesita algo más que una revisión jurídica: necesita una nueva energía para seguir siendo útil frente a los desafíos del siglo XXI.

Históricamente, la planeación patrimonial ha descansado sobre la sabiduría y el criterio del consultor tradicional, una figura cuya experiencia y sensibilidad humana siguen siendo hoy más vigentes que nunca. Pero los tiempos actuales, marcados por la complejidad fiscal y la llegada de nuevas generaciones que hablan el lenguaje de la inmediatez, nos invitan a dar un paso hacia adelante. Aquí es donde surge el concepto del consultor Cyborg: un profesional que no renuncia a su esencia, sino que potencia su maestría trabajando en una simbiosis perfecta con la inteligencia artificial.

Imagine, por ejemplo, el caso de una próspera empresa agroindustrial en las tierras del Tolima. Durante décadas, su éxito ha dependido de la experiencia acumulada del pater familia y sus asesores de confianza. Sin embargo, hoy el reto es diferente: ¿cómo integrar la visión de los herederos que buscan innovar, mientras se asegura la estabilidad del patrimonio ante cambios normativos constantes?

En esta nueva metodología, la IA actúa como un motor de análisis incansable, capaz de procesar volúmenes masivos de datos y escenarios legales en segundos, permitiendo que el consultor se libere de la carga operativa más densa. Esta eficiencia no resta valor al consultor de siempre; al contrario, lo potencia. Al delegar lo mecánico a la máquina, el asesor tiene el espacio mental y el tiempo de calidad para hacer lo que la tecnología nunca podrá: mediar en los conflictos emocionales, entender los silencios de una mesa familiar y diseñar estrategias de gobierno que realmente resuenen con el corazón de los fundadores y la ambición de los jóvenes.

Las bondades de esta simbiosis consultor IA, son profundamente humanas y amables. Nos permite ofrecer una planeación que no es rígida, sino orgánica; que no es estándar, sino quirúrgicamente personalizada. Las nuevas generaciones de empresarios entienden que la tecnología es su aliada natural, y ver a su consultor dominar estas herramientas les brinda una confianza renovada en que el legado familiar está siendo blindado con los estándares más altos de la modernidad.

Es un trabajo de equipo en su máxima expresión: la máquina aporta la precisión del dato y el consultor aporta el alma de la estrategia. Por eso, mi invitación hoy es a la acción y a la curiosidad. No permitamos que los acuerdos que sostienen el futuro de nuestras empresas se queden atrapados en el tiempo. Revisemos esas vulnerabilidades, los blindaje y estructura legal y fiscal, mapeo de jurisdicciones, gobiernos y sucesión, dinámica familiar y nuevas generaciones, prevención de conflictos.

Atrevámonos a buscar esa llave, a abrir el cajón y a desempolvar juntos ese protocolo de familia. Vamos a darle una nueva vida, pasándolo por el filtro de la inteligencia más avanzada para que, de la mano de la experiencia de siempre, siga siendo el motor que garantice que el esfuerzo de su vida trascienda con fuerza hacia la siguiente generación. El futuro de su legado comienza por quitarle el polvo hoy mismo. La mesa está servida, revivamos nuestra historia.