Saldos a favor: ¿Cuándo convertir los impuestos en capital de trabajo?
15 de julio de 2026Contenido
El inicio del segundo semestre suele asociarse con la planeación presupuestaria y el monitoreo de los cierres contables. Sin embargo, para los directores financieros en Colombia, este periodo representa una ventana de oportunidad única para convertir en liquidez efectiva lo que durante meses ha permanecido en poder de la administración tributaria: los saldos a favor. Según estadísticas del Ministerio de Hacienda, el comportamiento de estas solicitudes es altamente estacional: más del 50% de las devoluciones anuales se concentran históricamente entre mayo y agosto, mientras que el volumen de trámites ante la DIAN se duplica entre julio y noviembre, alcanzando casi las 8.000 solicitudes mensuales.
Esta acumulación masiva de saldos a favor no es casual; responde a la naturaleza estructural de nuestro sistema de recaudo anticipado. Esta tendencia se ha agudizado tras la entrada en vigencia del Decreto 572 de 2025, el cual incrementó las tarifas de autorretención en más del 300% para algunos sectores económicos.
Este incremento en las retenciones genera un impacto directo en la caja de las compañías. En un entorno de elevadas tasas de interés, postergar el reclamo de estos recursos obliga a las empresas a financiar su operación acudiendo al sistema financiero o requiriendo aportes de capital, alternativas con altos costos asociados. Dado que los saldos a favor no otorgan ningún rendimiento ni reajuste monetario en poder del Estado, no solicitarlos equivale a otorgar un financiamiento forzoso y gratuito a la administración pública, afectando la competitividad de la caja corporativa.
A pesar de la urgencia de recuperar estos recursos, muchas organizaciones postergan el trámite por un temor histórico: el miedo a atraer la atención de la DIAN y desencadenar una fiscalización. No obstante, la realidad es opuesta. La autoridad tributaria suele considerar de mayor riesgo a los contribuyentes que acumulan saldos de manera indefinida en sus balances, en comparación con aquellos que adelantan el trámite de forma periódica. Así, interiorizar la solicitud de devolución como un proceso recurrente no solo mitiga este sesgo de riesgo, sino que funciona como una auditoría preventiva que permite detectar y subsanar inconsistencias formales a tiempo, mucho antes de que expiren los plazos legales de corrección.
Por supuesto, para que esta planeación se traduzca en la caja real el proceso de preparación debe ser impecable. La DIAN tarda en promedio de 30 días en responder cada solicitud, no obstante, este dato incluye las frecuentes inadmisiones y suspensiones . Es allí donde contar con un aliado experto marca la diferencia.
En EY Colombia hemos acompañado a diversas organizaciones en la solicitud de saldos a favor. Esta trayectoria nos ha permitido catalogar más de 100 causales distintas de inadmisión aplicadas por la autoridad tributaria, experiencia que ponemos a disposición de nuestros clientes para blindar sus solicitudes, estructurar mecanismos alternativos como la compensación y ofrecer un respaldo integral ante eventuales procesos de fiscalización.
En este inicio de semestre, la pregunta clave que todo líder financiero debe poner sobre la mesa de juntas es clara: ¿cuándo vamos a solicitar los saldos a favor que legítimamente le pertenecen a nuestra empresa?