Metro de Bogotá

Project Alliancing Agreements ¿Una alternativa para Colombia?

27 de julio de 2026

Luis Alejandro Garzón Aldana

Asociado en Arrieta Mantilla & Asociados
Canal de noticias de Asuntos Legales

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La declaratoria de desierta de la licitación para la segunda línea del metro de Bogotá y la baja participación de oferentes en procesos de selección recientes para concesiones 5G son indicativos de la falta de apetito del sector privado en Colombia frente a proyectos de infraestructura complejos, circunstancia probablemente explicada por factores como la escasa confianza y elevada percepción del riesgo en el sector, y la alta litigiosidad en este tipo de proyectos.

Bajo este panorama, los Project Alliancing Agreements (PAA) resultan una alternativa viable, ya validada en otras jurisdicciones, para efectos de obtener la sinergia requerida a fin de materializar iniciativas ambiciosas cuyo elevado valor, magnitud y riesgos asociados representan desafíos que los hacen poco atractivos bajo modelos de contratación tradicionales.

Los PAA son esquemas contractuales tan variados como las partes lo decidan, aunque regidos por un enfoque marcadamente colaborativo, en donde el dueño de la obra y todos los demás actores clave involucrados en el proyecto -diseñadores, constructores, operadores y demás- celebran un único contrato, en virtud del cual los suscribientes asumen de forma igualitaria y compartida la mayoría de los riesgos asociados al proyecto y los beneficios derivados del cumplimiento de sus indicadores de desempeño.

A diferencia de los esquemas tradicionales de contratación, en los que cada participante procura transferir la mayor cantidad posible de riesgos y proteger sus propios intereses, los PAA buscan alinear los incentivos de todos los involucrados en torno al éxito del proyecto. Para ello, las partes acuerdan mecanismos de gestión conjunta de riesgos, adoptan de forma consensuada las decisiones más relevantes, comparten información de manera permanente, y participan en una estructura de gobernanza integrada que promueve la solución temprana de problemas.

Esta alineación de intereses se materializa también mediante mecanismos de gainshare/painshare vinculados al cumplimiento de indicadores de desempeño, de forma que los participantes reciben incentivos adicionales cuando se alcanzan los objetivos del proyecto y asumen consecuencias económicas (pagos) cuando estos no se cumplen. Así, el éxito o fracaso del proyecto en su conjunto repercute directamente en la remuneración de todos los integrantes de la alianza.

En esa medida, en el contexto colombiano, donde los proyectos suelen verse afectados por controversias derivadas de la inadecuada asignación de riesgos y por circunstancias que escapan al control de las partes, los PAA ofrecen una alternativa atractiva para proyectos cuyas complejidades técnicas y riesgos hacen que los esquemas convencionales de transferencia de riesgos incrementen los costos de transacción, desincentiven la participación y propicien escenarios de conflictividad, en detrimento de la consecución de sus objetivos.

En todo caso, la implementación de los PAA no está exenta de desafíos en nuestro ordenamiento jurídico, pues no solo exige que los involucrados superen la visión adversarial característica del sector, sino también que los acuerdos alcanzados sean compatibles con los intereses de los prestamistas y aseguradores, de manera que el esquema resulte financieramente viable. Adicionalmente, la utilización de PAA en Colombia exige fortalecer las capacidades de las entidades públicas para asumir las responsabilidades derivadas de estos esquemas.