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La Contraloría General de la República (en adelante “CGR”) ejerce la vigilancia de la gestión fiscal de las entidades públicas y particulares que administran fondos o bienes del Estado en todos sus órdenes y niveles. Para ello aplica sistemas de control de legalidad, financiero, gestión de resultados, revisión de cuentas, y evaluación de control interno a través del Plan de Vigilancia y Control Fiscal.
¿Cómo se define la auditoría?
Como un proceso sistemático en el que, de manera objetiva, se obtiene y se evalúa la evidencia para determinar si la información o las condiciones reales están de acuerdo con los criterios establecidos por la ley o sus propios reglamentos.
¿Cuáles aspectos principales evalúa la auditoría?
La auditoría evalúa la administración y el desempeño de los sujetos vigilados, así como las políticas, programas u operaciones a su cargo. Busca determinar si la gestión fiscal se desarrolla conforme a los principios de la función administrativa y la gestión fiscal.
¿Qué tipos de auditoría existen?
Existen tres tipos de auditoría, los cuales se diferencian en el objetivo perseguido por la CGR al momento de adelantarla:
Financiera: establece si la información financiera refleja adecuadamente los hechos económicos y cumple con el marco regulatorio aplicable.
De cumplimiento: verifica si la entidad o el asunto evaluado se ajustan a las disposiciones normativas y criterios definidos para la auditoría.
De desempeño: determina si las políticas, programas, planes o proyectos se ejecutan conforme a los principios de economía, eficiencia y eficacia, e identifica oportunidades de mejora.
¿Qué estructura tienen las observaciones?
Las observaciones que estructura la CGR deben tener la siguiente estructura: criterio (el deber ser), condición (situación detectada), causa y efecto. Es necesario verificar que dichos elementos cumplan con las características establecidas en las Guías de Auditoría.
¿Cómo debe responderse a la CGR?
Las respuestas deben ser precisas, centrarse en la observación y sustentarse en evidencia verificable. Su elaboración debe involucrar a todas las áreas relacionadas, de modo que integren los aspectos financieros, jurídicos, técnicos y operativos necesarios para presentar una respuesta completa y coherente.
La principal recomendación es que las respuestas sean puntuales, circunscritas a la observación realizada por la CGR sin omitir información importante, pero sin exagerar en los detalles para evitar que se pierda la idea principal.
¿Por qué es importante capacitarse?
Capacitarse permite conocer los parámetros sobre los cuales la CGR evalúa, califica y fenece cuentas. Asimismo, el sujeto auditado puede conocer cómo organizar información y designar un enlace al interior del sujeto auditado que centralice la comunicación con el equipo auditor.
Aunque no es posible evitar por completo la generación de hallazgos, una atención organizada, técnica y oportuna reduce su número y, en especial, la probabilidad de que sean calificados como penales, disciplinarios o fiscales. Una gestión adecuada de la auditoría fortalece el control oportuno enfocado en riesgos, mejora la calidad de la información institucional y contribuye a una administración más transparente y eficiente.