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La región Latinoamericana, caracterizada por una geografía compleja, ha recurrido cada vez más a soluciones de ingeniería subterránea para mejorar su conectividad. La ejecución de este tipo de obras implica alta complejidad técnica, pues depende de condiciones geológicas que muchas veces no pueden determinarse con precisión antes de iniciar la construcción.
En este contexto, FIDIC publicó en 2019 el modelo contractual Emerald Book, diseñado para instrumentar la ejecución de obras subterráneas y ofrecer mecanismos contractuales para la gestión de riesgos en estos proyectos.
A continuación, se presentan algunas de las principales características de este esquema contractual:
¿Cómo distribuye los riesgos?
El contrato promueve una asignación balanceada de riesgos. En general, el contratista asume los riesgos asociados a la ejecución bajo las condiciones geotécnicas previstas, incluidas las propiedades del terreno, obstáculos para la excavación y rendimientos constructivos. Por su parte, el contratante asume los riesgos derivados de condiciones subterráneas imprevistas, que razonablemente no pudieron identificarse antes del inicio de las obras.
Así, el contratante soporta el riesgo de que el subsuelo resulte más complejo de lo previsto. Esta lógica evita trasladar al contratista riesgos difíciles de estimar, lo que podría encarecer el proyecto o aumentar la probabilidad de disputas.
¿Qué función cumple el GBR?
El eje del modelo es el Geotechnical Baseline Report (GBR) elaborado por el contratante, en donde se describen las condiciones físicas esperadas del subsuelo. Dicho documento sirve como base para diseñar los trabajos de excavación y sus métodos constructivos, entre otros (s. 1.1.51).
El GBR se convierte así en la principal referencia para asignar riesgos, puesto que las condiciones en él incluidas se consideran previsibles, mientras que las que excedan su alcance se tratan como imprevistas, con las consecuencias contractuales correspondientes (s. 4.10.2 y 1.1.101).
Así, la asignación de riesgos depende del nivel de riesgo que el contratante esté dispuesto a asumir en el GBR y la forma en que lo redacte. Un GBR excesivamente detallado puede elevar las ofertas económicas, mientras que uno demasiado simplificado podría eximir al contratista de riesgos razonablemente previsibles.
¿Cómo se paga la obra y se fija el plazo?
El modelo adopta un sistema híbrido: algunas actividades se pagan mediante sumas globales, mientras que las obras de excavación y revestimiento -donde hay mayor incertidumbre- se remuneran con precios unitarios definidos en un Bill of Quantities, ajustándose el precio final a las cantidades realmente ejecutadas (s. 13.8.2 y 13.8.4).
El plazo también se vincula a las condiciones geológicas del proyecto. Inicialmente se calcula con base en las actividades y rendimientos previstos en el Schedule of Baselines, pero puede ajustarse según las condiciones encontradas durante la excavación, dentro de los límites definidos en el GBR (s 13.8.3). Si resultan más complejas, el plazo se extiende, pero si son más favorables, el plazo se reduce.
En conjunto, el FIDIC Emerald Book constituye una herramienta contractual especializada que busca alinear la asignación de riesgos con la realidad técnica de las obras subterráneas, reduciendo la incertidumbre y facilitando la gestión de proyectos complejos de infraestructura.