"Frontera Energy anunció publicamente que continuará con la transacción con GeoPark"
Álvaro Yáñez, Managing Partner de CMS Rodríguez-Azuero y co-líder de Energía, realizó la asesoría legal para la compra de activos de la petrolera
25 de febrero de 2026Contenido
El sector de hidrocarburos en Colombia inició 2026 con grandes movimientos empresariales. Se dio la consolidación de GeoPark como el segundo mayor productor de petróleo tras adquirir los activos de Frontera Energy con US$375 millones, pero ese título ahora está en vilo tras la inesperada contraoferta de US$500 millones lanzada por la empresa Parex Resources.
Mientras la transacción original está a la espera de aprobaciones regulatorias, el mercado observa de cerca la validez de los acuerdos ante esta oferta “no solicitada” que busca reconfigurar el mapa energético del país.
Para desglosar la solidez legal de la operación y el blindaje de los 17 bloques que están en disputa, Álvaro Josué Yáñez, Managing Partner de CMS Rodríguez-Azuero y co-líder de Energía & Cambio Climático, y quien asesoró a GeoPark en la transacción, explicó detalles del proceso y cómo la arquitectura legal garantizará que, pese a las fricciones entre oferentes, el proceso mantenga su curso y eficacia jurídica.
¿Qué pasará con el acuerdo entre GeoPark y Frontera?
Frontera ha anunciado públicamente que continuará con el trámite de la transacción.
¿Qué pasará ahora en el proceso con la oferta de Parex Resources de US$500 millones?
Se trata de una oferta no solicitada. Lo que normalmente ocurre es que la junta directiva de quien recibe la oferta debe evaluar sus condiciones, análisis que Frontera ha anunciado que procederá a hacer.
¿Cuál fue el rol de CMS Rodríguez-Azuero en la asesoría de la transacción?
Nosotros cumplimos el rol de asesor legal colombiano. Esta es una operación que involucró varias jurisdicciones, pero dado que las operaciones relevantes se encuentran en Colombia, se necesitaba un consultor legal local, que es el papel que desempeñamos.
A nivel de GeoPark, también actuaron como consultores BTG Pactual en la parte financiera, junto con Cleary Gottlieb Steen & Hamilton como asesores legales de Estados Unidos y la firma Bennett Jones por el lado canadiense. Fuimos las tres firmas encargadas del aspecto jurídico de la operación.
¿Qué peso tiene esta asesoría en la trayectoria de la firma?
Sin duda es una operación muy relevante por muchos motivos. El valor empresarial de la transacción se sitúa alrededor de US$600 millones, con un precio a pagar de US$375 millones más US$25 millones contingentes. Además, su importancia en el entorno energético colombiano es alta.
Tras el auge de hidrocarburos en la primera década de los 2000, el mercado se ha consolidado y no ha habido grandes entradas recientes, sino más bien salidas de compañías. La consolidación de operaciones entre GeoPark y Frontera por esta adquisición es una transacción muy relevante para la firma y el mercado nacional.
De las cosas que a mí particularmente me emocionan de habernos involucrado en esta operación es el impacto que esto representa para el sector energético colombiano.
¿Cuáles fueron los ejes que se abordaron y cuánto tiempo tardó el proceso de asesoría?
Fue una operación que se realizó en tiempo récord. Aunque las partes se conocen hace mucho tiempo y habían tenido conversaciones previas para una operación similar, esta última fue realmente rápida.
Nuestro involucramiento inició en diciembre y, dada la magnitud de la operación, el tiempo fue corto, ya que se anunció y cerró a finales de enero. En cuestión de mes y medio tuvimos que realizar todo el trabajo relacionado.
¿Cómo fue el proceso legal que se realizó para blindar la transacción?
Al estar el controlante de Frontera en Canadá y ser una compañía listada, la estructura utilizada fue un plan of arrangement. Esta es una operación tipificada bajo la ley canadiense que permite realizar fusiones, escisiones o adquisiciones en un solo negocio con vigilancia judicial para legitimar derechos de accionistas y acreedores.
Esto implicó el involucramiento de equipos legales en Canadá, Estados Unidos y Colombia.
Una parte fundamental fue el proceso de debida diligencia, donde revisamos riesgos, contingencias y pasivos de la compañía para emitir un informe que diera tranquilidad al cliente. Esto incluyó los asuntos ambientales, que son sumamente relevantes en los 17 bloques de exploración y producción. Nuestro equipo se encargó de verificar el cumplimiento.
Cuando se logren las aprobaciones regulatorias, ¿cómo quedaría cerrada la compra de activos?
Hay que hacer un par de claridades: hubo adquisición de compañías. El grupo Frontera tenía varios vehículos jurídicos y se adquirió la propiedad de esas compañías, aunque no de todas. Frontera excluyó los activos de infraestructura y sus operaciones en Guyana, como Puerto Bahía o su participación en el oleoducto de los Llanos Orientales. GeoPark adquirió las compañías que tienen los contratos de exploración y producción para ejercer el derecho de operar en el territorio nacional.
¿Por qué se determinó el 1 de enero como fecha efectiva de la compra si aún no están las aprobaciones regulatorias?
Esas aprobaciones están en curso y estamos confiados en que se obtendrán.
Es normal tomar el 1 de enero para cerrar contablemente lo que se adquiere. Como son temas dinámicos que dependen de terceros y del proceso en Canadá, las partes buscan darse certeza mutua sobre a partir de qué fecha se entiende la adquisición una vez se cumplan los requisitos.
¿Existe fecha estipulada para recibir dichas aprobaciones?
No hay una fecha cierta, pero existe comunicación constante y fluida con las autoridades para obtenerlas en el menor tiempo posible, suministrando toda la información necesaria de manera oportuna.