Consumidor

Las multas y las sanciones por copiar la imagen de un influencer en las redes sociales

La propiedad intelectual marca qué elementos de un creador de contenido pueden protegerse y cuáles podrían llegar a ser replicados

24 de agosto de 2026

Paula Andrea Marín Lara

Canal de noticias de Asuntos Legales

Contenido

El creador de contenido financiero Nicolás Abril puso sobre la mesa una discusión que fácilmente pudo verse trasladada al mercado colombiano de influencers. El creador denunció públicamente que otra mujer estaba reproduciendo sus videos, evidenciando comparaciones en las que, según su señalamiento, aparecían las mismas imágenes, tipografía, palabras y guiones.

Gráfico LR

Abril aseguró que los contenidos habían sido copiados de principio a fin y cuestionó que otra persona pudiera beneficiarse del trabajo que había desarrollado para sus redes. El caso surgió a partir de una denuncia pública y no de una decisión judicial que estableciera la existencia de una infracción. Sin embargo, más allá de la polémica entre ambos influenciadores, el episodio deja una pregunta relevante para una industria que cada vez mueve más dinero en redes sociales: ¿Cuál puede ser la multa de quien realiza el plagio?

LOS CONTRASTES

  • Carlos AmayaSocio de Amaya Propiedad Intelectual

    “De esa figura pueden surgir varios derechos, como la marca personal del influencer, el contenido protegido por derecho de autor y los contratos derivados de su imagen.”

  • Lorenzo Villegas-CarrasquillaSocio de Serrano Martínez CMA

    “La protección nace con la creación, sin formalidad alguna. Se protege la expresión original del contenido, pero no la idea ni el formato general utilizado”.

Cuando se configura la usurpación fraudulenta de derechos de propiedad industrial, la legislación contempla penas de cuatro a ocho años de prisión y multas de hasta 1.500 salarios mínimos, que en 2026 equivalen a cerca de $2.626 millones. Sin embargo, esta sanción no aplica automáticamente por copiar un video, una frase o una estética, sino únicamente cuando la conducta cumple los elementos específicos del delito. Por ello, la clave está en determinar qué se copió, cómo se utilizó y qué protección jurídica tenía ese contenido o marca.

La multa dependerá de qué fue exactamente lo que se copió. No es lo mismo utilizar una tendencia de TikTok, hablar de un tema que ya es popular o adoptar un formato utilizado por otros creadores que tomar un video, una fotografía, una marca, un logo o una creación original de otra persona. Carlos Amaya, socio de Amaya propiedad intelectual, explicó que alrededor de un influencer pueden existir diferentes derechos. “De esa figura pueden surgir varios derechos, marca personal del influencer, contenido amparado por el derecho de autor y contratos de propiedad intelectual derivados de la explotación de esa imagen”, señaló.

Por ende, está en la propia identidad que construye el creador. Un influencer puede ser reconocido por un nombre, una frase, una imagen o determinados elementos que utiliza de manera constante en sus plataformas. Amaya señaló que entre los elementos que pueden registrarse como marca están “el nombre que lo identifica como celebridad digital, la fotografía de su perfil o rostro como marca figurativa, frases célebres como marca o lemas”.

El escenario cambia cuando el creador reproduce obras o elementos concretos. Allí pueden entrar los videos, imágenes e historias que produce para sus redes, ya sea para entretener, compartir experiencias o desarrollar campañas comerciales para terceros.

Lorenzo Villegas-Carrasquilla, Socio de Serrano Martínez CMA, explicó que un video publicado en TikTok o Instagram puede quedar protegido por derecho de autor desde el momento de su creación, siempre que tenga originalidad. “La protección nace con la creación, sin formalidad alguna”, señaló.

El registro ante la Dirección Nacional de Derecho de Autor tampoco es un requisito para que exista esa protección. Según Villegas-Carrasquilla, el registro es declarativo y tiene principalmente una utilidad probatoria. En otras palabras, el creador no necesita registrar cada video que publica para que pueda estar protegido por derecho de autor. La clave está en que el derecho de autor protege la expresión de una creación y no la idea o el formato.

Por eso, una tendencia viral no puede convertirse automáticamente en propiedad exclusiva de quien primero la utilizó. Pero la ejecución concreta de esa tendencia sí puede estar protegida cuando constituye una obra original. Este punto es de suma importancia cuando la copia no es exactamente igual al contenido original. Villegas-Carrasquilla explicó que también puede existir infracción cuando la reproducción es parcial. “La reproducción protegida es total o parcial”, señaló, y agregó que pueden verse involucrados derechos como la transformación y la comunicación pública.

Antecedentes

En enero de 2025, Nicolás Abril denunció que una creadora de contenido estaba reproduciendo sus contenidos educativos con las mismas palabras, imágenes, tipografía y guiones. Mostró comparaciones de los videos en sus redes y sus seguidores identificaron a la cuenta señalada. La polémica abrió un debate entre creadores sobre los límites entre inspiración y copia en plataformas digitales, especialmente cuando el contenido se convierte en una fuente de ingresos.